Contenidos específicos sobre Computación, Informática o Programación son incluidos en Grupos Estables; dependerán de la infraestructura del plantel y las capacidades docentes
El documento difundido por el
Ministerio de Educación sobre la transformación curricular en educación media
destaca la importancia del uso de la tecnología en la dinámica escolar. De
hecho, el término está incluido en uno de los temas indispensables que “puede
ser desarrollado en todas las áreas de formación o aquellas que sea necesario”.
Sin embargo, el plan de estudios –oficializado en la resolución 143 publicada
en la Gaceta Oficial 41044– no incluye expresamente asignaturas como
Informática, Computación o Programación en las áreas de formación obligatorias
a ser cursadas por los estudiantes.
Los principales contenidos
relacionados a estas materias sí están descritos en los temas generadores de
los llamados Grupos Estables, que serán cursados por el estudiante si es de su
interés y si la institución educativa cuenta con la estructura y herramientas
requeridas para que sean desarrollados.
Olga Ramos, miembro de la
asociación Asamblea de Educación, reflexiona sobre la incorporación de las
nuevas tecnologías en los procesos de enseñanza y aprendizaje, y afirma que
actualmente las escuelas del sector oficial están en muy mal estado y no
cuentan con un plan de ampliación de infraestructura, mantenimiento o dotación
de equipamiento tecnológico.
A la fecha, el ME abarca
5.263.164 equipos Canaima entregadas –Canaimitas y tabletas– que forman parte
de los componentes curriculares de educación media, así como los textos de la
Colección Bicentenario.
Ramos, quien es especialista en
políticas públicas educativas, considera que la entrega masiva de estas
computadoras “es prioridad propagandística del gobierno”, pero indica que su
calidad “no es tal como para que uno diga que es prioridad la incorporación de
las nuevas tecnologías en el proceso de enseñanza”.
Carlos Calatrava, jefe del
Departamento de Ciencias Pedagógicas y Filosofía de la Escuela de Educación de
la Universidad Católica Andrés Bello, coincide en este punto. Destaca que de
momento el país desconoce cuál ha sido el impacto de esas herramientas en el
desempeño de los estudiantes que las han recibido. “No sabemos si lo están
haciendo, pero no hay medición de los resultados respecto al rendimiento de los
alumnos”, expresa.
Indica que además el ministerio
no está desarrollando un software educativo que pueda ser una herramienta para
dinamizar la pedagogía o, al menos, no lo han dado a conocer.
Potencial. Ramos exalta como un
elemento clave la conexión a Internet y asegura que su falta en las escuelas
deja a la mitad el potencial del uso de las herramientas. “Las Canaimitas traen
algunas aplicaciones que se pueden aprovechar y lo que hacen es modernizar
procesos, pero sin acceso a la información a través de la web los estudiantes
están limitados a la información que la máquina pueda contener, como si fuese
una enciclopedia”, señala.
“Utilizar a las Canaimas como una especie de
compendio entre una máquina de escribir, un proyector de diapositivas, una
filmadora y una grabadora de voz no tiene mucho chiste cuando lo importante de
las tecnologías es que puedas ir muchos más allá”, dice.
La especialista introduce dos
aspectos más. Indica que para disfrutar de una dotación tecnológica las
escuelas necesitarían garantizar mayor seguridad, pues han sido varias las
instituciones que reportan robos de esos equipos.
También hace énfasis en que si
los docentes no saben cómo manejar las tecnologías y sacarles provecho, tener
esos recursos “es como tener un libro y no saber qué hacer con él”.
Ramos explica que los profesores
que han podido recibir las Canaimas no han tenido formación suficiente para
incorporarlas a su cotidianidad. Plantea que los educadores deberían poder
conectarse con otros docentes, estudiar por Internet e idear cómo sus
estudiantes pueden aprender, así como también desarrollar pensamiento crítico.
El déficit docente y las limitaciones
de infraestructura son una experiencia que conocen en un liceo cerca de Los
Símbolos. Una profesora, que prefiere no identificarse, cuenta que es encargada
de uno de los 2.857 Centros Bolivarianos de Informática y Tecnología (CBIT) que
funcionan en el país de acuerdo con el ME, creados para la formación sobre el
uso de las TIC.
Cuenta que al inicio del año
escolar 150 estudiantes se inscribieron en el área que formará parte de un
grupo estable, pero solo había dos docentes y 18 computadoras, por lo que
máximo pudieron abrir 2 cursos. “Tuvimos que hablar con ellos y explicarles la
situación y recomendarles que se fueran a otras áreas”, dijo.
Visión a futuro. Antonio Ecarri,
presidente de la Fundación Arturo Uslar Pietri, explica que la educación tiene
que entrar en la agenda de un país “extraviado y deprimido”, y que como
sociedad hay que discutir cuál es el plan de ruta para definir “hacia dónde
vamos”, en especial porque el contexto mundial se mueve hacia otras direcciones
que en Venezuela ni siquiera se están discutiendo.
“Los muchachos están divorciados
de la educación porque lo que les enseñan no tiene que ver con ellos. La
tecnología ha avanzado, pero la educación se quedó en el siglo XX. No le
podemos pedir a un muchacho que pase 13 años metido en el sistema nada más que
para que se gradúe de bachiller. Se va a graduar, ¿pero para qué?”.
Agrega que una reforma profunda
debe incluir el perfil del educador. “Las universidades no pueden seguir
formando maestros repetidores, facilitadores que dictan lecciones y listo”, y
pone como ejemplo casos como el modelo de las escuelas al revés, una iniciativa
que se aplica en California (Estados Unidos), en la cual los jóvenes eligen el
área de conocimiento que más les interesa bajo la orientación de un tutor y
pueden recibir lecciones en casa (en línea) y hacer las tareas en la escuela
con los maestros.
Un ejemplo es la plataforma
gratuita Khan Academy, un sitio web con información y lecciones de temas
específicos en todas las áreas de conocimiento con clases presentadas en
videotutoriales. Así, el estudiante puede retroceder, detenerse, anotar o parar
la lección y volver en otro momento para retomarla en el mismo punto que la
dejó.
El presidente de la Fundación AUP
enfatiza que si Venezuela realmente quiere superar el modelo rentista tiene que
invertir en la base educativa de sus ciudadanos, tal como lo hacen países de la
región como Chile y Ecuador; esa última nación logró incorporar el inglés en un
nivel avanzado para bachillerato en liceos públicos e incluso sus estudiantes
pueden salir con la certificación estandarizada TOEFL (Test de Inglés como
Idioma Extranjero, por sus siglas en inglés).
En el caso de Venezuela, Ecarri
lo relaciona con ejemplos concretos como la propuesta de gobierno de convertir
al país en potencia turística: “Queremos apostar por el turismo, pero no
incorporamos el inglés como una prioridad en los niveles básicos de educación.
Si la intención es convertir el turismo en actividad productiva nacional hay
que preparar a la gente desde el principio”.
Respecto al área ahora llamada
Lenguas Extranjeras, las orientaciones metodológicas del ministerio indican:
“Queremos resaltar que el área de formación está planificada para la enseñanza
del inglés como lengua extranjera”. Reconocen que se trata de una lengua que se
ha convertido en internacional y a través de la cual los estudiantes lograrán
conectarse con personas de todo el mundo.
DATOS
5,2
millones de
equipos Canaima ha distribuido el Ministerio de Educación para los alumnos en
el subsistema de educación básica.
2.857
Centros Bolivarianos de
Informática y Tecnología funcionan en el territorio nacional de acuerdo con datos del ME.
Fuente: http://www.el-nacional.com/
